Diario de una filóloga arrepentida

miércoles, noviembre 29, 2006

¡¡¡B I N G O!!!

Mientras os escribo estas líneas aún dudo si se trata de la suerte, un milagro, los astros confabulandose de forma favorable o un soborno a la profesora. Pero el caso es que la noticia que todos estabais esperando... se ha producido. En la asignatura de "Habilidades para la Negociación" han repartido los equipos y las negociaciones para el exámen final y a mi compi... sí, lo mismísimo que estáis pensando: le ha tocado contra Brad Pitt. Para regocijo suyo, la profe nos ha pedido encarecidamente que no preparemos la negociación con la parte contraria para que sea lo más realista posible. Así que, oficialmente, podrá atacar y hacer sangre, pero mucha, siguiendo con fidelidad las reglas del ejercicio.

Tiembla, Brad Pitt. Tiembla. Como dijo mi compi a la hora de comer hoy "EL REINO DE LOS GUAPITOS HA TERMINADO". Buff.

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Posted by la_filologa :: 8:48 p. m. :: 6 Comments:

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lunes, noviembre 27, 2006

Sobrehormonada y peligrosa

Esa misma frase que figura en el título del post debería ponerse en forma de cartel en la puerta de mi pequeña, pequeña habitación. No sé, en plan "CUIDADO CON EL PERRO", para que si alguien sufre las consecuencias, no pueda decir que no estaba correctamente señalizado.


(Si eres chica, sáltate este párrafo. Ya conoces la información.)
Queridos congéneres del género masculino: en plan dato útil e interesante, me gustaría informaros sobre ciertos aspectos de ese tema femenino que os asquea a la par que os intriga: la menstruación. ¡Ojo! No pienso ser escatológica hablando del asunto en sí, sino de los daños colaterales. Empecemos por romper el mito publicitario sobre "esos días": no nos sentimos felices de ser mujer, no ardemos en deseos de bailar en faldita y mini-tanga una música interpretada por dibujos animados cabezones y, siento destrozaros la ilusión, pero ponernos un tampón con aroma floral NO cambia el ecosistema en el que vivimos. Como todos sabemos, estamos hablando de un proceso biológico en el que las hormonas toman parte. Las dichosas hormonas, bichos molestos y con mala leche como todos comprobamos en la práctica durante nuestra adolescencia, se dedican cada mes a hacer un macro-festival los días previos a la llegada de la consabida put... digo... señora de rojo. Y es ese festival el que se conoce como SPM (¿a que suena a SFDK? Pues no, se trata del no menos carismático Síndrome Pre-Menstrual).


(¿Ya estamos todos otra vez? Bien, ahora todos juntos: ¡¡ESE PE EME!! ¡¡ESE PE EME!!)
El caso es que el amigo SPM puede llevar a cabo su festival en dos versiones (combinables o no entre sí según el caso): la versión Estampida y la versión Dragon Khan.

La versión Estampida: estás emocionalmente en una montaña rusa en la que sólo subes a lo más alto para bajar con cara de susto, horror y velocidad por una cuesta cuyo material de construcción te inspira pero que muy poquita confianza. ¿La solución? Regodearte en tu desgracia.
-Regodeo A: comer chocolate y, ya mientras estás masticando, ser consciente de que ese atracón bien, bien, no te va a sentar. Cuando dos horas más tarde te duela la tripa, aprovecharás a re-regodearte en tu falta de voluntad y en la mala leche de los fabricantes de chocolate, que lo hacen demasiado bueno.
-Regodeo B: Ir al baño a lavarte la cara pacíficamente sin mayores intenciones y acabar haciendo una tésis sobre la exageración de defectos, en plan: ¿pero yo desde cuando estoy engordando de esta maneeeeeeraaaaaa?, ¡¡¡estoy llena de granos!!! o ¡¡nunca me había fijado en lo desproporcionada que es mi nariz!! DIOS MIOOOOOOOO, ¿¿¿harán rinoplastias de un día para otro si vas por urgencias???. La solución a todos los males, irónicamente para cuando veas el problema en el peso o los granos, es lanzarte al Regodeo A y ahí vuelta a empezar.
- Regodeo C: Te alquilas una película de la que previamente has leído/te han contado que es un dramón. Como ya vas predispuesta, te coges tu paquete de clinex, te pones un chandal o pijama, te haces una coleta de mala manera y te concentras con toda tu alma en la película para estar tan metida en el argumento y la piel de los protas que, a la mínima que se rompan una uña, eches la primera lágrima. El tema es que tú ya estás con un clinex en la mano desde casi el principio, ahí deseandolo. Para satisfacción tuya, empiezan a ocurrir desgracias y te pasas los últimos 20 minutos de la peli llorando cual magdalena. No contenta con ello, tu esfuerzo por meterte en la piel de los personajes ha dado tanto fruto que cuando acaba, te pones a llorar más al imaginar lo horrible que te sentirías si lo de la peli te pasara a tí en la vida real. Da completamente igual la escasez de posibilidades de que tú alguna vez seas un vaquero gay de los años 60 que se ve obligado a renunciar al amor de su vida por guardar las apariencias sociales. Tú te lo imaginas en tí misma y punto.

La Versión Dragon Khan implica que tus hormonas están en tal estado de sobreexcitación para arriba, para abajo y haciendo giros de 360 grados que no te da tiempo a canalizar, intentar relajar ni nada por el estilo. Desgraciadamente, las hormonas toman el mando de la nave por completo y sólo te queda intentar racionalizar tus propias reacciones y el auto-control antes de cometer alguna barbaridad. Una sabe que su SPM (una vez más, todos juntos: ¡¡ESE PE EME!!, ¡¡ESE PE EME!!) está con el modo Dragon Khan ON cuando empieza a encontrar sexualmente atractivo de algún modo a casi cualquier elemento del género masculino a su alrededor. Ejemplo práctico de auto-análisis:
¿El chico del videoclub? Ehm, sí, sin duda.
¿El italiano que me atendió en Adecco? Sí
¿El Arguiñano inglés? Por supuesto (lo confieso, he buscado fotos suyas en el Google.)
¿Ese chico de Gijón que sólo ví una vez en mi vida en el día de la presentación? Sí. Al infinito.
¿El amigo francés de tu compi? Pues bueno, sí, tiene un punto.
¿El vicepresidente de la Students Union? Oh, sí, claro, es la erótica del poder.
¿El cocinero australiano del hostel? Yes, yes.
¿Mi ex-vecino macarrilla del hostel? Evidente
¿El americano tontaina de clase de alemán? Por supuesto.
¿El camarero del bar de la universidad? Sí.
¿Alguno de los chicos vascos que trabajan aqui y te invitaron a kalimotxo un día? Sí. Los dos, de hecho.
¿Alguno de los alemanes de tu clase de "habilidades para la negociación"? Brad Pitt, sí. Michael Ballack sí síiiii SIIIIIIIIIIIIII. Bueno y el que hizo conmigo el trabajo de hace dos semanas... Vale, todos menos uno. Ah, mentira podrida. TODOS Y YA.

El desgraciado momento en que me hallo se debe a que la señora de rojo ha decidido, esta vez, tomarse su tiempo para llamar a la puerta. (Que no, que no estoy preñada, que sé yo que a vosotros os gusta el sensacionalismo, pero no es el caso). Así que mi querido SPM (prometo que es la última vez que os lo hago cantar: ¡¡¡ESE PE EME!!! ¡¡¡ESE PE EME!!!) está tendiendo al infinito. La versión Dragon Khan parece haberse relajado y ahora mis esfuerzos están concentrados en sofocar la revolución en cuanto a la Versión Estampida, regodeo C. Brokeback Mountain y El diario de Noah dos noches seguidas. ¿Es normal, si ni siquiera me gustan las pelis de llorar? Ah, malvadas hormonas, ¡¡¡clamo venganza eterna!!! Pero la llevaré a cabo cuando "estos días" hayan pasado. De momento... me voy a comer un poco de chocolate.

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Posted by la_filologa :: 3:16 a. m. :: 12 Comments:

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sábado, noviembre 18, 2006

¿Cambio de sexo?

En fin, el caso es que llevo más de una semana sin actualizar porque básicamente... no estoy pa'nadie. No sé, cansada sin razón aparente, ganas de dormir como una marmota y tirar el despertador a tomar por culo cuando empieza a sonar. Después de hibernar durante casi todo el día de ayer, me pongo a ello. Veamos, hace una semana, más o menos a las 2 de la madrugada hora española, cuatro chicos en León, Navarra, Valencia y La Rioja sin relación aparente reciben de forma simultánea un sms con algo así:

"Cariño, tenemos un debate y necesitamos una opinión masculina que nos ilumine. ¿Cómo es tener polla?"

Ejem, llamémoslo efectos secundarios de la ingestión masiva de cerveza en un grupo de estudiantes (más bien estudiantAS)de Filología Inglesa en su destino erasmus. Claro, que uno empieza hablando de los essays que nos han encargado, continúa con anécdotas de momentos vergonzosos de la infancia, llega a los recuerdos de cómo el Ken estaba anatómicamente asexuado hasta que Valencia (en los erasmus como en las mises, se recuerda a la gente por su lugar de origen) suelta su gran duda existencial:
- "Chicas, alguna vez habéis pensado... ¿cómo será tener polla?"

Las respuestas fueron de lo más sorprendente: desde el sms preguntando por el nivel etílico de la novia hasta las llamadas (manos libres mediante) en las que dos pobres chavales prácticamente hacen una tésis sobre el tema, pasando por el que simplemente, no contestó.

Ah, dudas existenciales liberadas por la cerveza. En fin.
Posted by la_filologa :: 7:19 p. m. :: 11 Comments:

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viernes, noviembre 10, 2006

Maneras de llorar

Estabamos Alba iamsogreat y yo en una de nuestras habituales conversaciones sobre dramones y lágrimas. Ante la confesión de que espero llegar triunfante este domingo a pasar por primera vez una semana entera sin llorar desde que llegué a Irlanda, decidimos que era una buena idea hacer una completa lista sobre el tema. Ahí va la mía.






RAZONES POR LAS QUE HE LLORADO/LLORO/LLORARÉ EN DUBLÍN:
1. Porque estaba sola con 6 inglesas en una habitación de hostel donde no conocía a nadie.
2. Porque había hablado con Ene Punto Erre por el messenger al segundo día de venir y estaba muy triste, mi vida era un drama eterno y quien-cojones-me-mandaría-pedir-esta-beeeeeeeeeeeecaaaaaaaaa.
3. Porque la Mari me había dejao sin techo la primera semana.
4. Porque la Mari me enseñó la casa y me pareció horrible y ya no me quería ir del hostel ni a tiros.
5. Porque Sara de fue de Irlanda.
6. Porque no entendía a los conductores de autobuses, ni a Vaca, ni a Pollo.
7. Porque el contrato erasmus no valía para nada y había que darle vuelta otra vez a todo y cambiar casi todas las asignaturas.
8. Porque mi casa tenía un olor a cerrado y a humedad que era imposible de quitar (eso aparte de darme ganas de llorar, me quitó las de comer durante los 2 primeros días post-mudanza).
9. Porque mi casa estaba en el medio de la nada más absoluta y todo/todos los que había conocido en Dublín hasta el momento estaban en el quinto culo.
10. Porque iba a estar sola, triste, deprimida y sin regalos en mi cumpleaños.
11. Porque Ana y Cris iban a venir a verme en mi cumpleaños.
12. Porque las chicas que viven conmigo y estudian enfermería me hicieron un regalo de cumpleaños.
13. Porque en este país nadie te da un abrazo si no es porque pretende meterte mano.
14. Porque el Sporting había perdido.
15. Porque el Sporting había ganado en el Molinón metiendo cinco goles, yo estaba escuchandolo por la radio tras más de 10 años viendo rácanos empates a ceros en directo con un frío que te cagas.
16. Porque no tengo dinero.
17. Porque en la oficina de la seguridad social no me hacían caso y no podía trabajar (actualmente traducible por "porque en Adecco no me hacen caso y no puedo trabajar.")
18. Porque estaba mala y quería a mi madre (sí, suena infantil, pero probad a estar malos y que la farmacia más cercana esté a 25 minutos andando... en Irlanda, que hace tan buen tiempo.)
19. Porque la Sara vuelve a Irlanda. (¿Qué pasa? También se llora de alegría o de emoción a veces).
20. Y dejo para la última la más importante y mayor generadora de dramas: porque tengo hambre. Hay variantes de ésta, como llorar porque decidí que en este país no quiero comer carne porque me da asco, llorar porque quiero fabada o porque la comida en este país ya tiene mala pinta hasta en las estanterías del Tesco. Son cosas que han provocado que cada vez que hablo con alguien conocido del lado del mundo donde la gente se alimenta medianamente, mi saludo haya pasado de "Hola" a "¡¡¡TEEEEEEEENGO FAAAAAAME!!!".

Bueno, después de esta declaración que puede significar que me metáis ya para los restos en el carro de los desequilibrados, aclaremos. Primero, hay que reconocer que son muchas cosas, pero varias de ellas se amontonaron en la primera semana, que todo es comprensible. Segundo y más importante: hay gente que hace punto de cruz para relajarse y soltar los nervios y el stress. Yo es que lloro. Y me quedo tan agusto, oye. Probablemente sea señal de algún tipo de desorden emocional, pero mientras tenga a mano a Alba iamsogreat para decirme que llorar todas las semanas es normal en un país que huele a coliflor y donde se hace de noche a las 4 de la tarde, no me preocupo. Y que conste que, en general, estoy tan feliz (Dios... se suenan las tripas. Ojalá pudiera poneros un mp3 con el sonido porque a veces da miedito.)

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Posted by la_filologa :: 6:45 p. m. :: 15 Comments:

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lunes, noviembre 06, 2006

Pequeñas diferencias culturales

El nuestro...


El suyo (es inglés, pero como aquí para lo que interesa, se unen a la otra isla, lo mismo da, que nos da lo mismo)


Sí, el de ellos no canta, pero, a falta de patxarán... le da al vino blanco de la chuletas (ver vídeo hasta el final... no me seáis vagos).

PD: También tiene un programa donde les explica a los niños de los colegios por qué no hay que tomar comida basura de forma gráfica y contundente. Agradecedme de forma eterna que haya elegido para poner el vídeo de la receta-entrevista y no en el que enseña, paso a paso, cómo se hacen los nuggets. Creedme: no queréis saberlo.

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Posted by la_filologa :: 4:15 a. m. :: 7 Comments:

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sábado, noviembre 04, 2006

Y si no... ¡a las barricadas!

Como ya intuía que iba a ocurrir, la primera clase de Habilidades para la Negociación DTMA (después de la tajada monumental alemana) me ayudó a perder miedo y angustias por negociar con gente que:
a) Habla inglés mejor que yo, y
b) Está acostumbrado al tema de las negociaciones.

Es lo que tiene ver a alguien borracho hasta el tambaleo cantando grandes éxitos de los 80: nunca más te intimidará, por impresionantes que puedan ser sus conocimientos. He de deciros que, a pesar de que en principio no me gustaba la idea especialmente, es una asignatura bastante entretenida. Todos los miércoles vemos un vídeo que recrea la parte de la negociación que nos toca estudiar, la comentamos, la profe nos da unas fotocopias con las claves y expresiones útiles y... la práctica. Divididos en parejas y con un papelito que explica la posición que debemos defender, preparamos la estrategia y a negociar contra los que tienen el papelito contrario.

Éste miércoles fue la última práctica antes de la primera que contará para evaluación. Tema: unos representantes sindicales, otros jefes de una empresa relacionada con la alimentación; discutimos sobre mejoras para los trabajadores que incluían el aumento de días de vacaciones, la construcción de gimnasio y piscina, un teléfono gratis para llamar a la familia cuando se llega tarde y un autobús gratis puesto por la empresa. A mí me tocó, junto con una chica madrileña (para que luego digáis que los odio a todos), ser representante sindical y sentarnos en la mesa de negociación frente a........................ chan, tachán TACHÁAAAAAAAAAAN....

.....

¡¡Brad Pitt!! Perrito piloto para quienes lo hayan acertado. El caso es que el tío hablaba y hablaba, porque los jodíos alemanes otra cosa, no, pero empiezan a hablar y dar vueltas sobre lo mismo una y otra vez y te acaban liando y haciendote creer que te hacen concesiones, cuando están dando lo que ellos quieren. Como representantes sindicales de pro, no nos dejamos amedrentar y, al final, conseguimos salirnos con gimnasio, piscina, bus de la empresa con descuento, teléfono gratis y, aunque no más vacaciones, sí más descansos durante los turnos. Así, fuimos la primera mesa de negociación en terminar, para tener la gran suerte de recrearnos en la de al lado. Porque, en plena discusión poco amistosa de los términos, se hallaba mi compi de casa contra............. (venga, bah, si es que lo sabéis)
...

Sí, sí: Michael Ballack. Había otro miembro del equipo más en cada lado, pero la verdad es que no importaba. Ellos eran los que llevaban el peso de la negociación. Según confesiones de mi compi, cuando veía que su partenair intentaba conciliar y calmar la situación, lo azuzaba para que la cosa siguiese tensa. Y tan tensa... desde la mesa negociadora bradpittiana podíamos ver con claridad como a Michael Ballack se le hinchaba la vena del cuello mientras soltaba frases en clara discordancia con la unidad que acababamos de estudiar sobre cómo suavizar las cosas. Desgraciadamente, mi compi nos quedaba de espaldas y no podíamos verlo bien, aunque nos lo imaginábamos. Enganchados estaban en lo peor de la discusión cuando la profe dijo que mejor acordaban hacer otro meeting para clarificar los puntos discordantes. Mal momento eligió la señora, tal como supe por revelaciones posteriores de ese otro sufrido habitante de este pequeño almacén-casa de chinos que es nuestro hogar irlandés. El corte se produjo tras el anuncio por parte de Michael Ballack de que las vacaciones NO eran negociables.



Con la palabra en la boca se quedó el cabecilla sindical, al borde de anunciar una huelga indefinida. Se lamentaba, sin embargo, de que igual el bello germano no comprendería la magnitud de una huelga a la asturiana. Nos imaginamos el proceso así:

Alemania: Una empresa quiere despedir a cierto porcentaje de trabajadores. Reunión del sindicato, elección democrática de representantes en la negociación y cómo se van a hacer las cosas. Reunión en la que se habla razonablemente. Sindicato que no está contento. Ahora sí, huelga (no trabajan, hacen ruído y ponen pancartas)
Asturies-patria-querida-a-a: Misma situación de partida. Reunión del sindicato a la puerta de la empresa, al calor de los primeros cientos de neumáticos quemados. Gritos y mucho Cagondioooooooooos-Cagonlaviiiiiiiiiirgen, elección de lugares para quemar neumáticos donde joda lo más posible. De negociar nada. Se hacen barricadas a la entrada de la autopista (los innovadores alternan éstas con otras en las vías del tren y es como la lotería para el viajero asturiano... nunca sabes donde va a tocar atasco). Aquello parece Palestina durante una semana seguida. A los antidisturbios se les va la mano. La opinión pública se pone de parte de los currantes y amenaza con armarse la de Dios es Cristo. Ahora y sólo ahora, se negocia con la empresa. Por supuesto, ayuntamiento y Principado achuchan para que eso se solucione de una puñetera vez y se olvide lo de los antidisturbios.

Y, en la conclusión que siempre dedicamos a saber con qué acuerdos terminó cada negociacion, vimos que la más educativa fue la que única en la que todos eran alemanes. Ah, las conclusiones destilaban el savoir-faire de una cultura tan rica y llena de contrastes como la germana. Los trabajadores se quedaron sin gimnasio y piscina, pero les hicieron una cafetería muy mona... en la que les regalaban comida según la cantidad de horas que trabajaran. Yo no daba crédito en mi silla: "Espera, espera... ¿les ofrecieron comida gratis para que trabajasen horas extra y los sindicatos lo aceptaron, diciendo 'mira tú qué majos'? Pero cuantísimo legado dejó Hitler en ese país..." Es que llega a ofrecerme eso Brad Pitt y antes de que acabe la frase, fiel a mis raíces, estoy mechero en mano e intentando robarles las ruedas a los coches más cercanos.

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Posted by la_filologa :: 1:33 a. m. :: 6 Comments:

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miércoles, noviembre 01, 2006

Con ocho basta

No os dejéis engañar por el título. Efectivamente, tal y como prometí, voy a contar el Halloween de Pollo en este post, pero tendréis que esperar hasta el final. Porque es la parte más impactante, más que nada.

Empecemos con el tema clave de esta semana: "el nuevo" y "el acoplao". La Mari, nuestra amada casera, llamó el viernes pasado para prevenirnos de que había cumplido su amenaza, que consistía en buscarle un compañero de cuarto a mi compi, en caso de que no lo encontrase por sí mismo. Le indicó que se llamaba Rubén y era español, y le dió su número para llamarlo y que quedasen los dos para enseñarle la casa y la habitación al nuevo inquilino. ¡Ojo al dato! Porque la Mari es un as de las finanzas hasta el mínimo detalle: en vez de llamar a los 2, llama sólo a uno, y que le enseñe la casa al nuevo; con lo cual se ahorra también el gasto en gasolina de acercarse a la casa 2 veces: para enseñarla y para cobrar. Ah, si a ella le dejaran las riendas de Microsoft, el Linux tendría los días contados, así hiciera falta presionar a la ONU para que el derecho al software no-libre formase parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La raza humana puede dar gracias de que La Mari no tenga poder más allá de sus trapicheos de alquilar casas en esta calle. Que nosotros sepamos, tiene 2, a siete estudiantes en cada una y más de 300 euros por cabeza... La Mari es rica. Por eso, tiene un teléfono móvil de últimísima generación (el tema negocios hay que llevarlo con profesionalidad, ya se sabe.) Pero, ante todo, sabe que hay que ahorrar durante las buenas épocas por si llegaran tiempos peores. Por eso ahorra... en el móvil de su marido, que es, como muy reciente, de 1997 y en la paga de su hija. De ahí que el primer día de pago tuviese problema para darme diez euros de vuelta: el último billete de 10 se lo había dado a su hija. Estaréis pensando que eso será mucho o poco dependiendo de la edad de la criatura. Nooo. Da igual. En Irlanda con 10 euros yo creo que no te compras ni un Chupachups marca Tesco.

A lo que íbamos: en el tiempo que tardé en ducharme, Rubén se nos había caído de la convocatoria. No, no había venido a casa, visto los restos de suciedad de Vaca y sus tazas y huído. Había mandado un sms diciendo que había encontrado otro sitio (ah, amigo Rubén, tú que puedes. No sabes qué bien has hecho.) La Mari, rápida como las balas, ya había encontrado un nuevo candidato a inquilino (recordemos que todo ésto ocurrió mientras yo me duchaba, a ver si os creéis que ella va a perder euros y euros otro mes con una cama sin alquilar... Hay que moverse rápido.) El nuevo candidato, checo para más señas, inexplicablemente vió la casa (incluídos los 15 botes de champú, gel y acondicionador que se apelotonan alrededor de la bañera) y decidió quedarse. Al menos es majo, aunque se pasa el día trabajando y apenas le vemos por casa.

El domingo se instaló definitivamente y de lunes tarde, si ya éramos pocos... parió la abuela. Pollo apareció, con esa carita inocente de la vida que tiene, con una preciosa noticia: se traía a su boyfriend del pueblo, con el propósito de que el chico "stays for the week". Si, hombre, Pollo dí que sí, que sólo somos 7 en esta casa y todavía queda sitio para maniobrar en la cocina a la hora de la cena. Si es que estamos derrochando espacio... Miedo me da que la Mari se entere de que aquí estuvimos ocho durante una semana. Ésa nos reforma el salón en dormitorio en un pis pas y nos mete otros dos ahí, lo que yo os diga. Así que actualmente en esta, nuestra muy muy humilde morada, nos encontramos con la siguiente cantidad de personas: Vaca, Pollo, dos estudiantes de Enfermería, boyfriend de Pollo, mi compañero de Filología, el checo y yo. Que el título de la serie no tenía razón: con ocho no basta, con ocho sobran. Pero un huevo, además.
Así que aquí me encuentro, en un ambiente superpoblado cual país africano en vías de desarrollo y con una nevera que no da más de sí.

Para terminar, vamos a retomar el asunto "Pollo: sé lo que hiciste el último Halloween." Nuestra querida Pollo estuvo preparando en casa los disfraces con sus amigas, mientras ponían música chupiguay y montaban bastante jaleo. Las dejamos hacer porque, al fin y al cabo, Pollo y ocho amigas nunca llegarán a molestar la mitad que Vaca ella sola. Después de decirme que estaba muy mona de guerrillera (será la novedad de no ir de putialgo), me hicieron un desfile con sus disfraces. Cabe destacar la mejor amiga de Pollo, rubia platino que está haciendo oposiciones a conseguir la misma figura que Vaca, vestida de pies a cabeza de rosa en todos sus diferentes tonos. Creo que iba de Barbie, pero bueno, en fin. El caso es que Pollo iba vestida de bruja. Salieron de casa antes que nosotros para la fiesta en el bar de la universidad (la de los alemanes borrachuzos, por si nos estamos perdiendo) y no las volvimos a ver hasta altas horas de la noche... aunque habría sido casi mejor no hacerlo. En aquellos momentos, mi compi me hizo notar que había por ahí un gorro de bruja y una camiseta a rayas (en su pueblo las brujas llevarán camisetas a rayas, yo que sé, a mí también me pareció raro) que nos resultaban familiares. En esto que estabamos mirando a Pollo y su grupito cuando........... "AAAAAAH, POLLO, POLLO, ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO, POR EL AMOR DE DIOS?"
Ah, la anteriormente considerada inocente Pollo, cerveza mediante (no creo que necesite más de una, la criatura), agarró el culo de un joven y fornido irlandés... y salió corriendo. Bueno... no creo que esperase pasar muy desapercibida con el gorro y la camiseta a rayas. Quizás tuvo suerte de que el chico estuviera lento de reflejos.
Al día siguiente no teníamos muy claro que aquello no hubiese sido una alucinación, así que mi compi, cruel como él solo, se decidió a preguntarselo directamente a la hora de comer. Pollo negaba y negaba, pero ahí estaba su amiga Barbie bocazas, que nos dió la razón y la hizo reconocerlo. Ay, Pollo, no nos esperabamos ésto de tí. Buu, y tu novio del pueblo, ni te cuento. Qué fuerte, Peren, qué fuerte.

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Posted by la_filologa :: 5:42 p. m. :: 8 Comments:

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