Diario de una filóloga arrepentida

lunes, mayo 14, 2007

Frases de un año Erasmus: todo el mundo es gay

Aquí, tras otra pausa bloguera, va una selección de aquellas frases y conversaciones que pasarán no a la Historia, así con mayúscula, sino a la mía propia (oooh, ¡qué ñoño!) Las situaciones y frases son complétamente verídicas y por supuesto que no he pedido ningún tipo de permiso a sus autores antes de publicarlas (ni siquiera a mí misma.)

VIDA ACADÉMICA

Director de mi universidad irlandesa en el discurso de bienvenida a los nuevos alumnos.
"A ver... ¿quién ve Malcolm?" (Algunas manos se levantan tímidamente) "Venga, ahora cantadme la canción" (todo esto porque aparentemente la frase "you're not the boss of me"- no eres mi jefe- representa el espíritu de su nueva etapa como universitarios. Cágate, lorito.)

Exámen de Habilidades para la Negociación. Todos los grupos habíamos hecho "trampilla" quedando antes para saber en qué puntos nos íbamos a poner de acuerdo y qué cosas de las propuestas por el otro equipo no íbamos a aceptar. Madrileña agilipollada en mi grupo, alemán (no de los guapos) en el "equipo contrario".
MADRILEÑA AGILIPOLLADA: "¿Desviar parte de nuestra producción a una fábrica más barata? No podemos aceptar eso."
ALEMÁN NO DE LOS GUAPOS: "Bueno, aún no te había propuesto nada, pero ya que sacas el tema..."

EN CASA

Heidi, en pleno periodo de exámenes, entra como un vendaval en el salón y prácticamente se tira sobre el sofá

"Lo único que me sale decir es... ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡JODER!!!!!!!!!!"

Las dos enfermeras majas se preparan para salir.

HEIDI: "¿Qué tal estoy?"

AINE (jo, no soy capaz de buscarle un mote bonito para el blog, pff): "Más... ¿alta?"

HEIDI: "Es el efecto que suelen tener los tacones, sí."

ALBA IAMSOGREAT DIXIT

(se ve claramente las secuelas de haber visto demasiados programas de El Diario de Patricia en los que la gente va a salir del armario y dejar a su madre con cara de tonta en la tele.)

En el descanso del partido del Sporting al que fuimos juntas en navidades, mientras le enseño mis fotos, entre las que le señalo al culomoyau (léase gijonés, para los nuevos del blog) en una fiesta.

"Es gay." (Me quedo mirandola como diciendo ¿¿conoces a alguien que se iba de erasmus a Dublín y ahora me lo cuentas, cabrona) "... o por lo menos, sensible" (pues eso, resultó que no lo conocía, era un vaticinio así a lo Aramís Fuster.)

En pleno Piccadilli Circus, en Londres.

ALBA: "¿A tí te gusta Parisito?"

YO: "¿Eh?" (cara de confusión en plan "tengo yo ya pocos problemas con los de mi propia acera como para cruzar la calzada y pretender arrastrar conmigo a uno de la de enfrente")

ALBA: "Bien, mejor, porque" (aquí viene lo gordo) "para mí que es gay". (Ella es perceptiva, no me digáis que no.)

Ante el Big Ben, completamente ignorantes de que el día anterior habían cambiado la hora.

"Sí, sí, muy grandón, muy grandón, pero ya podían ponerlo en hora"

ENTRE AMIGOS Y COMPIS DE CLASE

Anna, erasmus de Barcelona.

"Pues el de Gijón está muy bien... Mmm, yo nada, porque le gusta a mí amiga, pero... Ah, bueno, claro, y porque tengo novio." (ahora que caigo)

Hablando con uno de los anteriores inquilinos de mi casa sobre Vaca.

ANTERIOR INQUILINO: "Es... callada."

YO: "Lo que es, es rara".

ANTERIOR INQUILINO: "Eso también."

Con Lidia, por la calle, unos tíos van detrás de nosotras, casi pegados

YO: "Buff, estos parece que nos siguen."

LIDIA: "Es porque soy muy guapa."

Clara reflexiona sobre el sentido de la vida

"¡Qué feliz sería siendo un hamster como el mío. Sí, están encerrados y tienen que dar vueltas en la rueda esa, ¡pero no tienen que hacer trabajos de grupo!"

Ida a Lidia, por teléfono

"¿Cómo que no puedes venir al zoo con nosotras mañana porque tienes que ir a clase? Aaaaaah, eso es taaaan poco típico de tí..."

Chicas de traducción y servidora

(suspiro)"¡¡Cómo eran los alemanes!!(suspiro doble) Un minuto de silencio por la marcha de los alemanes..."

Chica de traducción rememora a su ex-compi de casa alemán

"Y cuando llegué, se me presentó y subió mi maleta de 20 kilos a pulso hasta nuestro apartamento en el tercer piso." (Suspiro) "Y ahí fue cuando me dí cuenta de que este año iba a ser muy bueno."

Ida, narrando la experiencia de cuando fue a la discoteca gay de Dublín.

"Me lo pasé muy bien. Eeh, bueno, me entró una chica, pero le dije que no, gracias. Pero era mona, ¿eh?"

Lidia también opina del sitio.

LIDIA: "Aaay, es muy divertido, puedes bailar sin preocuparte porque los tíos te den la lata."

YO: "Bah, mujer, pero no en todos sitios los tíos te vuelven loca dándote la lata."

LIDIA: "A mí, SÍ."

Lidia no para de revolverse en el asiento durante la aburridiiisima exposición sobre los periódicos en Irlanda del susodicho compañero de la chica de traducción. Nos miramos, yo esperando que me diga que menudo plomo, cuando suelta:

"Qué buen cuerpo tiene este chico. Pero cuando se pone más atrás no llego a mirarle el culo." (casi se me queda con tortículis, la criatura, una hora así.)

Clara y yo de cháchara en la puerta de su residencia, cuando aparece el famoso culomoyáu, cargado de libros: (Alba expande sus teorías más allá del mar)

YO: "¿Vas a la biblioteca?"

CULOMOYÁU: "Sí, a devolver estos libros de cocina, que nos pusimos un amigo y yo en plan Arguiñano y ya veis..." (nos despedimos y se va)

CLARA: "Tiene razón Alba. Es gay."

YO: "Buaaaaaa... ¿porque cocina lentejas? Menganito cocina, ¿también te parece que es gay?"

CLARA: "No, no, ése es sólo raro."

Nora rememora sus pensamientos durante las clases que compartía con Ballack

"Y yo me dí cuenta de que me miraba a veces, así que me dije: pues a ver si sigue aquí en el segundo semestre, que tengo una caja de condones sin estrenar..."

Clara y yo, de camino a su residencia porque no había abridor de botellas en mi casa, lo que imposibilitaba el kalimotxo. Sigue la polémica de si el culomoyáu es gay o no.

CLARA: "No sé, a mí el primer día me pareció muy guapo, pero luego, tiene algo que no me acaba de... Bueno, aparte de que por mucho que le anden detrás todas las andaluzas, es gay."

YO: "Mira, yo no lo daría tan seguro. Que es limpito y cocina y son dos cosas que yo he puesto en mi lista desde que vivo con esas guarras. Si a mí se me pusiese a tiro..." (tropiezo con una baldosa del suelo y casi me caigo de morros) "Buaaaaa, esto es una señal divina, fijo. Quiere decir que no me empeñe, que es cierto que es gay."

Lidia, saludándonos al entrar en la sala de ordenadores.

LIDIA: "¿Qué tal, putas mías?"

IDA: "Buenos días a tí también..."

De juerga, con más sidra irlandesa en que sangre en las venas, me viene un irlandés alto, morenazo, de ojos azules.

BUENORRO: "Ehh, hola, me llamo Damien"

YO (expontánea como pocas): " ¡¡¡Como el hijo de Satanás!!!" (sonrisa de oreja a oreja. Contra todo pronóstico, ligo con él.)

Ida, comiendonos un helado tras haber estado hablando con su amiga irlandesa.

"¿Te ha parecido maja? Bueno, es igual que Lidia: una puta, pero se les coge muchísimo cariño."

Clara y yo, camino de la compra (la fijación de Alba, paso a paso, ha llegado hasta mí y podéis escuchar esta conversación imaginandoos de fondo la música del diario de patricia.)

CLARA: "¡Qué fuerrrte, qué fuerrrte! Estaba en el messenger y me puse a hablar con un ex, que hacía muchísimo que no sabía nada de él y ¿sabes lo que me dijo? Qué fuerrrte..."

YO: "¡¡¡QUE ES GAY!!!"

CLARA: "¡No! Que se ha casado... ¿Que es gay?"

YO: "Bueno, eres tú la que está obsesionada con el tema..."


Posted by la_filologa :: 9:20 p. m. :: 19 Comments:

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viernes, mayo 04, 2007

Boom, boom, boom

nota informativa: ESTE ES UNO DE ESOS POSTS QUE TANTO OS GUSTAN EN LOS QUE SUFRO HUMILLACIÓN Y DESGRACIA A PARTES IGUALES. Que lo disfrutéis.

Sé muy bien que tengo esto muy abandonado, pero deberíais sentiros muy orgullosos cuando sepáis por qué: estoy totalmente entregada en cuerpo y alma a terminar mis assignments para el lunes. Aquí donde me véis, me ha vuelto la vena responsable. Pero aprovechando que hoy no estoy que me caiga de sueño, aquí va la narración del día D, la fiesta más grande de todos los tiempos en esta mi universidad. Porque llevaba deseando contarlo en el blog desde el primer día que lo ví anunciado, pero quise dejarlo hasta que lo hubiese experimentado en mis propias carnes. La semana pasada se celebró la fiesta de final de curso, conocida como Summer Ball y los artistas invitados fueron... (MUY FUERRRTE, peren) los VENGABOYS. Ese grupo que ayudó a arrimar la cebolleta a tantos y tantos adolescentes en su día y que, a su vez, tantas y tantas clases de aerobic y step lleva amenizando desde Dios-sabe-cuándo. En fin, no hagáis como que no los conocéis, porque yo sé muy bien que os estáis intentando mentir a vosotros mismos. Pero no todo podía ser felicidad, recuerdos y emoción. Nonono, porque fue un día negro para mí.

Todo empezó el día anterior, en la sección de frutería del súper. Mi compi de casa Heidi apareció de nosedónde, susurrando a mis espaldas, cual voz de mi conciencia: "¿Qué te vas a poner mañana?". Y yo, que tenía desde hacía tiempo la tentación de comprarme algo que me gustase mucho para tan magno evento... aguanté el tirón, aunque ya me habían metido el gusanillo en el cuerpo. Tenía la firme decisión de terminar todos mis assignments para Globalización y olvidarme por fin de esa infernal asignatura tras esa tarde. Al día siguiente, en nuestra última clase, la tentación contraatacó en forma de danesa compradora compulsiva: "Mmmm, Belén... ¿qué te vas a poner hoy?". Y yo: "Oh, mierrda, vale, síiii, voy a bajar al centro a comprarme algo, voy a comprarme algooooo, si, síiiiiiiii, esto tiene que ser una señal divina de que debo dejar globlalización para otro día y comprarme algo chulo." NO, MAL, MALA INTERPRETACIÓN. FATAL, ¿EH?
Así que unida a Clara, nos pateamos todas las tiendas habidas y por haber, nada me quedaba bien, todo era demasiado caro o demasiado horrible o me quedaba bien de cintura y mal de culo o mal de culo y bien de cintura, o era pequeño, o grande o con un estampado sacado de un mantel. Total, que acabaron cerrando las tiendas (me caguen esos infernales cierres a las 6 de la tarde) y yo con las manos vacías. Dándonos cuenta de que íbamos con el tiempo justo a arreglarnos (recordemos que aquí servidora vive en una casa con 7 mujeres y una ducha y 4 íbamos al Summer Ball), vemos el bus que nos lleva a casa a lo lejos en la parada. Vamos a buen paso hasta que Clara dice: "¡Que cierran las puertas!", yo acelero y... me pego un hostión en medio de la calle principal de Dublín que hace que unos 20 adolescentes se paren a aplaudirme y vitorearme. Y ahí estaba, sentada, porque caer me caí, pero en una postura bastante cómoda, recogiendo mi dinero del autobús. Clara, que iba delante de mí, se da media vuelta y dice: "¿Qué haces ahí?". "Pues esperando el próximo, no te jode... ¿Tú que crees, alma de Dios?" En fin, que cuando pude dejar de reirme, me levanté, saludé a mi público con una reverencia, y cogimos el siguiente bus, en el que fui descojonada de principio a fin del trayecto, y parte del andado. Clara sólo me suplicaba que tuviese cuidadito de no resbalar en la ducha, porque vaya diíta.

Podría haber acabado así, era más que suficiente gafe para un día, pero como os imaginaréis, no lo hizo. Tras la carga alcoholica en casa de Clara, previa a salir (acabamos buscando en youtube videos de ot1 y haciendonos la coreografía de Lady Marmalade, así estaba la cosa), nos plantamos en el inefable Summer Ball, donde se congregaban la bonita cifra de 2.100 personas. Como os podréis imaginar, hacía falta hacer una ligera cola para pedir en la barra. En mi caso, media hora para pedir una pinta para cada una. El caso es que no se a cuento de qué, iba con un billete de 20 euros en la mano. Llego al camarero tras mucho sudor y codazos y le pido dos sidras. Mientras me las pone, abro la cartera y ¡oh, horror!, el billete no está. Me doy cuenta de que antes lo llevaba en la mano... pero ya no está ahí. Cuando el hombre viene con ellas, aprovecho la confusión para decirle que me cobre una pinta de sidra (para eso tenía dinero), me la cobra, me da la vuelta, y en todo ese proceso, me aparecen el angelito y el diablillo a ambos lados de la cabeza.

- "Sé honesta, le dices a Clara lo que pasó y sin problema, lo comprenderá. Compartís esta pinta entre las dos y ya arreglareis cuentas despues..."
- "Noooooo, no seas boba, que el camarero está atendiendo a diez al mismo tiempo, ya se olvidó de tí y de lo que pagaste. Llévate las dos pintas, llevatelaaaaaaaas, LLEVATELAAAAAS."
- "No, tú no eres el tipo de persona que roba, está mal y tú lo sabes."
- (la vocecilla del diablo, por alguna razón pasa a ser la de Alba iamsogreat) "Llévatelas, idiota, que nadie se va a enterar, que bastante tienes con haber perdido 20 euros y con todas las desgracias de este día. LLÉVATELAS. LLE-VA-TE-LAS."

Y bueno, sí, lo hice, rezando por lo bajini que el camarero no se diese cuenta, aunque si digo la verdad, estaba lo suficiemente feliz de la vida para que me diese igual 8 que 80. Le echo la culpa a haber crecido en un barrio conflictivo y santas pascuas.

Esperaba tener maravillosos documentos gráficos de los VENGABOYS, pero los ví desde taaan lejos que no puedo deciros hasta qué punto están hechos unos vejestorios. Cantaron dos veces aquella de BOOM, BOOM, BOOM, BOOM, I WANT YOU IN MY ROOM..., y un montón más de esas canciones que no eres consciente de conocer, pero las oyes y, mira, enteritas. Shane se empeñó en cogernos en brazos a Clara y a mí por turnos para que pudiesemos verlos en la distancia. Con el alcohol en sangre que los tres llevábamos era cuanto menos peligroso, pero sobrevivimos (aunque Shane casi no podía moverse al día siguiente de las agujetas - ay, ¿quién te mandará bailar mientras tanto?). Y ahora que saco lo del día siguiente... bueno, eso ya es otra historia...
Posted by la_filologa :: 12:32 a. m. :: 8 Comments:

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